SUMERGIDA EN SUEÑOS

Sumergida en frustradas ilusiones de aquel sueño
Sumergida en frustradas ilusiones de aquel sueño

Pudiera ser que el viento halla detenido aquel momento, aquel lapso de tiempo en el que sus labios me sonrieron de nuevo.

¡Marihan!
Greta susurrándome de nuevo.
“Algún día tendrás que decirle cuanto le amas en secreto”.
¡ve, y enfrentate a tus miedos!

Las agujas del reloj empezaron a girar de nuevo.

Estólida manera de obstruirme aquel deseo perenne de tenerlo, sucumbía en mis adentros.

Inmersa en sueños…
Plasmados en aquellos rollos de novela que guardaba en la gabeta del espejo, en donde fundía cada carta en prosa que describía lo profuso de mis miedos, que aunque el no los leyera ya yo se los leería en mis sueños, pero que lentamente me destruirían en silencio.

¡No había manera de tenerlo!
no había manera de decirle lo que siento.
Existían solo miedos.
Miedo del abismo, miedo del silencio que invadían nuestros cuerpos, que mientras yo le invento historias del amor que yo le tengo, el vive la suya creando el su propio cuento.

Otra vez ganaba el miedo, tal vez estaba destinada a amarlo, Si, pero en mis sueños.
En las cuatro paredes de aquel cuarto en donde por fin la residencia había llegado.
El abismo que obstruía mis entrañas de aquel amor que profesaba se deterioraba en su mirada, donde empezaba hay todo terminaba.

El sonido de la puerta resonando en lo recóndito de aquel sueño, ofuscava la cordura que quedaba en el momento.
Me hice una coleta en el cabello e intente apagar los ecos.

¡ Inefable!

El cerúleo de sus ojos penetrando fijamente lo profundo de mis miedos, incrustado alfileres en mi pecho haciendo un nudo en mi garganta, no podía mover mi cuerpo.

__ ¿Eres tú la mujer que me lee cartas en mis sueños?

Cerré la puerta he intente abrirle de nuevo.

¿Estas hay o solo estoy dormida por completo?

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Esta obra pertenece a Jessica Andrea Mario Barrera estando bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.